CAPITULO 6. ENGORDE EN LAGUNAS

  El período de engorde de un lote de truchas en una laguna comprende desde su suelta en el ambiente hasta su cosecha (captura). Una laguna de uso permanente permite que varios lotes se encuentren simultáneamente en distintas etapas de su crecimiento, lo que no ocurre en los ambientes de uso temporal anual.

 

El Cuadro 7 refleja la diversidad de lagunas que pueden ser explotadas con truchas en función de la región en que se localizan y el tipo de ambiente. El Cuadro orienta, en forma general, sobre las alternativas de explotación que puede plantear cada ambiente.

Engorde en lagunas de uso temporal

Una laguna permite su uso en forma temporal, para la cría de truchas, cuando, por ejemplo, las temperaturas del verano exceden las tolerables por los salmónidos. Este es el caso de la zona pampeana en el cono sur latinoamericano, en donde el engorde debe iniciarse en marzo (fin del verano) y puede extenderse hasta el mes de diciembre (fin de la primavera). Las temperaturas de verano también pueden ser excesivas en lagunas de la cordillera (países andinos) y en la región central y norte de la Patagonia, sobre todo en ambientes de poca profundidad.

Otro caso está dado por las lagunas temporales, es decir, aquellas que se secan en determinado momento del año. Estos ambientes son de una productividad alta, ya que al secarse, la materia orgánica del suelo del ambiente se mineraliza, proceso comparativamente lento en presencia de agua. Luego de la mineralización y al regresar el agua, la laguna dispone de un  alto número de elementos listos para ser utilizados en el alimento de los peces. El fondo de una laguna es el laboratorio (o la cocina) de un ambiente.

Otro caso particular de ambientes de uso temporal es el de los embalses. En la mayoría de los casos su ciclo hídrico está condicionado por su uso principal (centrales hidráulicas, riego, reserva para animales, etc.) al cual deberá adaptarse la cría de las truchas. La falta de información y conocimiento es la causa principal por la cual muchos de estos ambientes continúan sin ser aprovechados. 

Las lagunas de los ejemplos anteriores, así como todas las que puedan ser usadas sólo en un período del año, son útiles si es que permiten que los peces alcancen una talla comercial. Por ejemplo, las lagunas temporarias localizadas en el extremo sur de la Patagonia, están expuestas a temperaturas tan bajas que difícilmente permitirán una ganancia significativa de peso en el período que va del otoño a la primavera (se secan en verano). Por el contrario, las localizadas en la llanura pampeana donde hasta en invierno la temperatura es suficiente como para que los salmónidos continúen comiendo y creciendo, presentan el problema de la temperatura extrema en verano.

El ambiente de uso temporal es más exigente en cuanto al cumplimiento a tiempo de tareas como la siembra o la cosecha. La cosecha no puede ser retrasada o alargada, porque los peces pueden morir, a su vez, una siembra tardía puede significar no alcanzar las tallas comerciales o pérdidas de volumen final importantes.

CUADRO 7. LAGUNAS, TIPOS Y SU USO SEGÚN REGIONES

 

REGIÓN

 

TIPO

 

USO

 

 

1. Cordillerana

 

1.1. Permanentes productivas

 

Permite todas las opciones

 

 

 

1.2. Permanentes pobres

 

 

Para reproductores y/o pesca deportiva.

 

2. Patagónica

 

2.1. Permanentes profundas

 

 

Permiten todas las opciones

 

 

 

2.2. Permanentes poco profundas

 

 

Uso temporario por temperaturas extremas

 

 

2.3. Temporarias anuales

 

 

Engorde hasta la talla mínima (1)

 

 

2.4. Temporarias bianuales

 

 

Engorde hasta talla mínima e intermedia

 

3. De llanura (Pampeana)

 

 

 

Uso estacional para engorde hasta las primeras tallas comerciales, de otoño a primavera

 

 

4. Otras

 

 

 

 

Por origen, ubicación, o tipo de agua, existe un gran número de otros casos (canteras, surgentes frías en áreas cálidas, lagunas salobres, etc.) para los que se recomienda ver el texto para definir su uso

(1) Sólo las muy productivas.

En los ambientes temporales que se secan, es necesario tener en cuenta que el crecimiento de las truchas acompaña el aumento de volumen del ambiente hasta que este comienza a decrecer, momento en el cual las truchas (y el volumen total de pescado) sigue creciendo y la laguna se achica.

La laguna que se reduce por estar secándose facilita en cierta medida la cosecha de las truchas, ya que aumenta la densidad. A su vez, la siembra de las pequeñas truchitas puede realizarse en forma muy temprana, pues con muy poca agua un juvenil puede empezar a comer y desplazarse y el ambiente se irá llenando a medida que aumenten sus requerimientos de espacio y comida.

En cuanto a los ambientes que permiten su uso temporal por causa de temperaturas altas, como en la llanura pampeana, el engorde ha de concentrarse en el otoño, el invierno y la primavera. Una dificultad a resolver es la necesidad de semilla al iniciarse el otoño. Normalmente el mercado ofrece en este período juveniles nacidos en la primavera anterior, y por tanto de tamaño algo grande para su transporte, o bien ovas de desoves tempranos. Naturalmente, y sobre todo para volúmenes importantes es posible la importación desde el hemisferio norte, contando con capacidad suficiente y adecuada para nacimiento. Para la importación de semilla tener en cuenta el aspecto sanitario (ver Capítulo 5).

Existen lagunas que se secan en regiones de lagunas de uso temporal. En estos casos, normalmente el ciclo de escasez de agua coincide con la temperatura ambiente más elevada. Por la alta temperatura ambiente (promedio) de la región y el incremento de productividad al secarse la laguna (mineralización), éstos serán los ambientes teóricamente más productivos que podremos encontrar y por lo tanto los que mayores rindes por hectárea pueden arrojar.

Engorde en lagunas de uso permanente

La laguna de uso permanente posibilita definir las tallas de cosecha de los peces, en función de: el volumen demandado, los precios y la interrelación entre mortalidad, crecimiento y biomasa que se da en cada laguna (ver Carga Máxima).

Lo "manejable" de una laguna permanente es variable de acuerdo a su complejidad, ya que un ambiente de cordillera, precordillera, o patagónico no ofrecerá el mismo grado de dificultad que  uno de llanura, en donde, por ejemplo, las especies invasoras se potencian (tanto peces como vegetación).

A mayor superficie del ambiente, el manejo resultará más cercano al de una pesquería, mientras que a menor espacio, se facilita un manejo netamente extensivo. Naturalmente, sea cual fuere el caso inicial, siempre se tiende a mejorar los rindes por hectárea a través de un adecuado manejo del cuerpo de agua.

Como criterio general puede considerarse que una laguna de aguas templado frías, que son aquellas con temperaturas de los 3 a los 20 °C (típicas para salmónidos), se comporta en cuanto a la relación complejidad - manejo, de acuerdo a la clasificación contenida en el Cuadro 8. Los ambientes de menos de 20 hectáreas pueden determinar un nivel complejo de manejo en aquellos casos en que se decide maximizar los rindes con altas densidades.

 

CUADRO 8. LAGUNAS TEMPLADAS FRÍAS. COMPLEJIDAD DEL MANEJO SEGÚN SU SUPERFICIE

 

SUPERFICIE

NIVEL DE COMPLEJIDAD

OBSERVACIONES

Hectáreas

 

 

 

Hasta 20

hasta 200

hasta 1.000

más de 1.000

 

 

Bajo

Moderado

Alto

Muy alto

 

Si no hay otras especies presentes

Requiere asistencia

Requiere asistencia permanente

Requiere asistencia interdisciplinaria

 

Crecimiento

La velocidad de crecimiento de las truchas en las lagunas varía substancialmente según las características del ambiente y el manejo de los peces. La variación en el crecimiento individual puede oscilar entre 100  gramos/año y 1.500  gramos/año. Para el productor, el dato principal y necesario para la administración correcta de una laguna es el peso promedio que alcanza el lote luego de un período de engorde. Conocer la dispersión de las tallas y pesos, entre máximos y la mínimos logrados, también es de interés para decidir sobre tareas como la cosecha, pues un lote listo para cosechar que registra una media (peso promedio por individuo, normalmente expresado en gramos o kilos) de 1.200  gramos tendrá una dispersión en el peso que probablemente estará entre los 900  gramos y los 1.500  gramos. En el Capítulo dedicado a Cosecha y Post - recolección se discuten los pros y los contras de estas diferencias en el tamaño.

El crecimiento excepcional que registran las truchas en algunas lagunas, 300  gramos en 6 meses y más de 1.200  gramos en 12 meses [1] (peso promedio por lote) es una curiosidad biológica, de utilidad económica relativa, que pudimos comprobar en forma apropiada ya en 1986. El rápido crecimiento puede permitir acceder a mejores precios en algunos mercados (ver Mercadeo), aunque ofrece algunas dificultades en cuanto al manejo de tallas, la captura y los plazos acotados cuando se debe vender un rango de peso  en particular y la trucha se excede de tamaño.

El Cuadro 9 presenta algunos resultados obtenidos en  ambientes patagónicos que como se observa corresponden a ritmos de crecimiento normales y rápidos, con respecto a los criaderos intensivos de la región.

 

CUADRO 9. CRECIMIENTO DE TRUCHAS ARCO IRIS EN LAGUNAS PATAGONICAS ARGENTINAS

 

LAGUNA

LOCALIZACIÓN

PESO PROMEDIO

EDAD

OBSERVACIONES

 

 

Gramos

Días

 

 

Fantasma [2]

 

Bariloche, Río Negro

 

213

 

89

 

Laguna temporal

Sept. - dic.

 

 

La Leche [3]

 

Jacobacci, Río Negro

 

375

 

212

 

Laguna temporal

Sept. - abril

 

Cronómetro [4]

 

 

Esquel, Chubut

 

260

 

174

 

Sept. - marzo

 

Carneros [5]

 

 

Jacobacci, Río Negro

 

350

 

16 meses

 

Dic. - marzo

El Gráfico 2 compara el crecimiento en peso de dos lotes de truchas de un mismo origen, uno mantenido en un ambiente natural y el otro (lote testigo) en cultivo artificial. El Gráfico 3, realiza la misma comparación pero con respecto al crecimiento en largo, en centímetros.

 

El Gráfico 4  relaciona las curvas de crecimiento en peso y largo que se registran como promedio en cultivo intensivo [6] y las que fue posible establecer para una laguna permanente y otra temporaria. El rápido crecimiento en peso de las truchas de lagunas productivas resulta en truchas "cortas" y "gruesas" de diámetro "grande" si se las compara con las de cultivo intensivo. Como promedio, un lote en una laguna muy productiva en 7 meses registró un peso de 375  gramos con 325  gramos de peso eviscerado (perdió un 13% de vísceras), estas truchas con una longitud de 28 cm alcanzaron una altura de 7,5 cm y su diámetro fue de 18 cm.

 

Ejemplares como los mencionados en el párrafo anterior (con una altura de 5 cm por detrás de la cabeza) dificultan su captura por enmalle, por el rápido cambio de tamaño y la redondez que alcanzan desde el lomo a la cabeza, lo que facilita su rebote en la red. Los ejemplares más grandes tienden a aguzarse, aunque también mantienen relaciones diferentes a las de cría intensiva, las truchas mencionadas en el párrafo anterior, a los 15 meses de cultivo tenían un diámetro de 24 cm, con un largo total de 45,5 cm y una altura de 12 cm (altura cabeza: 7 cm) y peso 1.2 kilogramos.

 

El crecimiento rápido de las truchas en algunas de las lagunas sería el resultado del uso de líneas genéticamente preparadas para un crecimiento acelerado (en cultivo intensivo, en base a alimento artificial) que al encontrarse con un medio que ofrece alimento de calidad, en forma continua y abundante se potencializa. En realidad el ambiente natural soluciona dos problemas propios del cultivo intensivo. El primero es la frecuencia de alimentación, que se convierte en permanente en los ambientes productivos naturales. Prácticamente las truchas respiran y comen, tengan 10 gramos o 3 kilogramos de peso. El segundo problema resuelto es el de la calidad y precio del alimento, que la laguna ofrece a costo cero con un óptimo contenido proteico (ver Cuadro 10).

 

CUADRO 10. ALIMENTO NATURAL EN LAGUNAS PATAGONICAS PRODUCTIVAS, VALORACIÓN QUÍMICA, EN PORCENTAJE [7]

 

 

Proteína bruta

Extracto etéreo

Fibra bruta

Extractivo no nitrogenado

Cenizas

 

Copépodos

 

 

78.20

 

8.12

 

1.32

 

9.96

 

2.40

 

Anfípodos

 

 

62.96

 

5.60

 

4.30

 

15.82

 

11.32

 

El Gráfico 5 refleja la curva de crecimiento registrada para la Truchas Arco Iris en lagunas Patagónicas de productividad media y alta. Fue posible comprobar resultados similares a los de esta curva de crecimiento en distintas lagunas productivas patagónicas (La Leche, Carado, La Zeta, Cronómetro, etc.).

 

Alimentación

En cada laguna el alimento aprovechable por las truchas es diferente. Cambian las especies, la abundancia, las facilidades para su captura y también los períodos de tiempo en que aparece y desaparece una u otra especie. Las truchas toman su alimento de la columna de agua, del fondo o de la superficie del agua.

La alimentación de las truchas es un dato de interés que se conoce observando el contenido estomacal de los ejemplares. En algunas lagunas productivas, con un zooplancton de tamaño “grande” pueden aparecer retrasos en el crecimiento de las truchas recién sembradas que no tienen una talla suficiente como para aprovechar el alimento correctamente. Por esta razón conocer el tamaño del alimento disponible en la laguna es importante a la hora de la siembra.

Hablamos de un ambiente productivo cuando el alimento es abundante y de buena calidad para las truchas. Aumentar calidad y abundancia del alimento son el objetivo de las mejoras que se pueden lograr en una laguna (ver Capítulo 4).

El Cuadro 11 contiene distintas citas sobre la alimentación natural de truchas en lagunas, que se entendió oportuno incluir por la escasez de trabajos en la materia.

En cuanto al color de la carne, en los ambientes patagónicos poblados por copépodos o anfípodos, la coloración difícilmente se encuentre fuera de los topes máximos de la escala colorimétrica. Los copépodos en particular parecen tener la propiedad de lograr el cambio de color de la carne en un plazo de tiempo muy corto. Una experiencia realizada en esta materia, que se inició con truchitas de unos 50  gramos, cuya carne carecía de color ya que procedían de un criadero intensivo que no suministraba colorantes en sus dietas balanceadas, permitió comprobar el cambio completo de color en sólo 20 días de transferidas al ambiente natural [8]. En este plazo, los copépodos fueron más del 95% de la dieta y por ser detritívoros, cabe preguntarse sobre la viabilidad de su producción masiva para su uso en dietas artificiales.

Carga máxima

Para manejar en forma apropiada una laguna, en cuanto a la carga óptima de la misma, debemos analizar algunas relaciones importantes que contribuyen a alcanzar un número ideal de ejemplares.

En el caso de las lagunas permanentes que permiten la coexistencia de lotes en cultivo de varias edades puede llegarse a una carga por hectárea de laguna que muchas veces sobrepasan holgadamente los cálculos intuitivos del productor.

En el Gráfico 6 se presenta el crecimiento y evolución de cuatro lotes de truchas en un período de treinta meses. Obsérvese que ninguno de los lotes supera las 5 toneladas y que en el quinto semestre, del Lote 1, sólo ha quedado el residuo de peces que no ha podido ser cosechado (ver Ficha Captura Total).

 

La suma de los pesos de los distintos lotes del Gráfico 6, para cada período, se refleja en el Gráfico 7, donde se ve con claridad el marcado incremento en biomasa que se registra hasta el cuarto semestre, cuando la carga llega a casi 14 toneladas.

 

Las 14 toneladas de truchas de diferentes tamaños que habitan la laguna del ejemplo del Gráfico 7 resultarán adecuadas si suponemos que el ambiente admite esta carga. Ahora, si la carga es menor al máximo potencial de la laguna, la capacidad de producción del ambiente ha sido desperdiciada durante mas de un año y medio. A su vez, si por alguna razón el Lote 1 no hubiese sido retirado en el mes 24, la capacidad del ambiente hubiese sido sobrepasada ampliamente.

Los ejemplos de los párrafos anteriores son en cierta medida estáticos y tal vez pueda acompañarse la dinámica de una laguna si se tiene en cuenta que cada uno de los lotes de los Gráficos 6 y 7 son el resultado de la relación entre el crecimiento y la mortalidad de las truchas, lo que da como resultado una biomasa, que expresada en toneladas, da el volumen del lote. El Gráfico 8 establece la relación entre crecimiento, mortalidad y biomasa para un lote de truchas criado en lagunas productivas patagónicas. La biomasa resulta de multiplicar, para cada semestre, los datos de la curva de crecimiento individual por el número de ejemplares existentes que da la sobrevida y que representa el número de peces vivos en el ambiente en ese momento.

 

Una mayor o menor mortalidad, cambia la biomasa del ambiente, como también un menor o mayor crecimiento, causa el mismo efecto. A su vez, en cada ambiente y lote se han de dar resultados diferentes en cuanto a mortalidad y crecimiento, por lo cual, si aplicamos esta “dinámica” a los Gráficos de los cuatro lotes, veremos lo complejo que resulta un pronóstico anticipado de biomasa, el que igualmente debe ser realizado, aunque teniendo en cuenta los márgenes amplios de error.

En la práctica, luego de las primeras cosechas, es posible establecer un gráfico del tipo de Crecimiento, Mortalidad y Biomasa (Gráfico 8), este instrumento permite ingresar en una nueva etapa en el manejo del ambiente.


[1] Chiodo, L., Duprez, C., Tironi, M.; Cría de Truchas en Lagunas, Revista Presencia, Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, INTA, Centros Regionales Patagonia Norte y Patagonia Sur. Año VII, Enero/Marzo 1993, Nro.27.

[2] Prácticas de la Cátedra de Piscicultura en Ambientes Naturales  y Estanques, Universidad Nacinal del Comahue, L. Chiodo, 1986.

[3] Cooperativa de Trabajo Piscicoop, Chiodo, Duprez, Tironi, 1984.

[4] Cooperativa de Trabajo Piscicoop, Tironi, Chiodo, 1992

[5] Cooperativa de Trabajo Piscicoop, Chiodo, 1994.

[6] Mills, A.; Handling and Processing Rainbow Trout, Torry Research Station, Ministry of Agriculture, Fisheries and Food. (Note Nr. 74).

[7] Dorscht, E.; Valoración química de los alimentos naturales consumidos habitualmente por Salmo gairdneri, Resumen de la 2da, Reunión Argentina de Acuicultura, Puerto Madryn, 1988.

[8] Experiencias de la Cátedra de Piscicultura en Ambientes Naturales y Estanques, Universidad Nacional del Comahue, Chiodo 1986.


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